5 cèntims desembre 2016
27 de desembre de 2016
Una proposta pels nostres poliesportius
4 de gener de 2017

Entrevista a Juan Vizcaino (A.J. Barnabitas)

Juan Vizcaíno entra en la parroquia de Sant Joan Baptista sobre el año 93. Uno de sus hermanos hacía catequesis, y empezó a colaborar con actividades deportivas, fútbol, esplai… En el año 95 se lanza y crean la asociación Barnabitas y desde entonces son más de 20 años de dedicación para hacer crecer y funcionar esta entidad que actualmente asiste a 116 niños la mayoría de ellos en riesgo de exclusión social.

¿Cuándo nace la asociación Barnabitas?
Barnabitas nace el 30 de mayo de 1995, a través de un grupo de jóvenes de la parroquia de Sant Joan Baptista, que decidimos después de unos cuantos años de realizar actividades de lleure crear una asociación.

¿Cuáles son las principales actividades de la asociación?
Actualmente realizamos muchas actividades. Inicialmente prácticamente sólo hacíamos los sábados por la tarde “esplai” y fútbol sala. En estos veintitantos años ha habido un cambio bastante significativo, y actualmente nos dedicamos a una población de infancia en situación de riesgo. Tenemos un montón de actividades, aunque lo más fuerte es el Centre Obert, que tenemos abierto tres horas diarias de lunes a viernes, con chavales en dificultad y situación de riesgo. A parte de esto tenemos actividades de fútbol sala, el punt jove, esplai los sábados por la tarde, clase de alfabetización, teatro, estudio asistido, aula abierta… y apostamos por nuestro territorio realizando actividades abiertas al barrio.

A parte de niños en riesgo de exclusión, ¿tenéis todo tipo de niños, u os habéis centrado en aquellos que padecen riesgo de exclusión?
No, nosotros lo que queremos ser es un centro inclusivo, con niños “normalizados”, por llamarlo de alguna manera, junto a niños en situación de riesgo, que han de convivir porque no dejan de ser niños. Y nosotros lo que no queremos es eso, que sea un esplai únicamente para niños en situación de riesgo.

¿Habéis notado en los últimos años, a causa de la crisis, que ha habido un aumento de familias que acuden a vosotros con este riesgo de exclusión social?
Sí, ha habido un aumento considerable, incluso conocemos personas que era una familia “normalizada” y en muy breve tiempo los dos se han quedado en el paro, y están en una situación lindando la pobreza. El desempleo dura dos años, y a partir de entonces pese a las ayudas hay una dificultad muy importante. Pero también tenemos familia que compagina la vida laboral con las actividades extraescolares y trae a su hijo esas tres horas al centro abierto para luego ellos poder compaginar con su trabajo. Lo que sí que ha habido un aumento de niños becados, que ahora son alrededor de un 70%.

En cuanto a la financiación, ¿los padres pagan una cuota? ¿Existen facilidades de pago? ¿Tenéis becas?
Los niños que no están becados si que pagan una cuota, que es una cuota simbólica de 10 euros al mes, por cualquiera de los servicios que podamos ofrecer nosotros. Y los niños que están becados, tenemos tanto parte de entidades privadas como públicas. Tenemos un convenio programa firmado por el ayuntamiento de Sant Adrià, nosotros como Centre Obert y la Generalitat. Aparte también tenemos un convenio anual con el ayuntamiento, y luego a través de la federación que estamos nosotros, que es la fundación Pere Tarrés, el programa pro infancia de La Caixa.

¿Actualmente cuántas personas hay trabajando y colaborando con Barnabitas?
La familia Barnabitas engloba entre 30 y 35 personas entre voluntarios periódicos, voluntarios puntuales y gente profesional. Gente profesional sólamente la hay en el Centre Obert, todos los demás servicios se hacen a través de voluntarios. Nosotros queremos preservar la esencia del voluntariado que es como nació la asociación y toda la junta directiva hacemos el trabajo desinteresadamente. Los profesionales sí cobran, porque lo exige también la Generalitat y para dar calidad al servicio, contamos con once profesionales.

De los muchos programas que desarrolláis, hay algunos intergeneracionales como los huertos urbanos. ¿Qué perseguís con estos programas y qué éxito están teniendo?
Desde que tenemos el huerto urbano, trabajamos desde el primer momento con la residencia Mossèn Anton. Perseguimos el trabajo cognitvo, de afectividad… y hasta el día de hoy ha ido muy bien. Muchos de los niños que tenemos, la figura del abuelo no la tienen, porque tenemos un perfil de gente de origen marroquí, y no tiene esa figura, y es super importante la atención, el detalle… aquí Lola [mira a su compañera que nos acompaña en la entrevista] también lo puede explicar porque trabaja con ellos y ve esa afinidad, esa ternura. Y para los abuelos también, el hecho de ver como si fuera su nieto… la verdad es que se trata de una experiencia muy bonita y hasta el día de hoy la llevamos manteniendo. Incluso presentamos un proyecto: “El huerto terapéutico” y lo ganamos a través de la fundación Jaume Casademunt.

¿Los niños que vienen a Barnabitas, que edad comprenden?
El grueso más importante está entre los cuatro y doce años, aunque nosotros damos la oportunidad de seguir hasta los 16 o 17, porque queremos también que la franja de 12 a 16, aunque hay otros centres oberts con más especialización para esta edad, pero también queremos preservar esta franja para que a los 16 involucrarlos para que hagan también esa tarea de voluntarios.

¿Os encontráis con dificultades a la hora de realizar programas a causa de la disparidad de edades?
No hay dificultad porque los niños los separamos por edades, no hay una mezcla entre cuatro y 16 años. Dependiendo del día, tenemos cuatro espacios aquí en el barrio de Sant Joan Baptista, tres de exclusividad nuestra y el casal de cultura. En el casal de cultura se hace estudio asistido y se hace teatro, y los demás espacios, unos niños vienen tres veces a la semana, y otros vienen dos y cada uno tiene sus actividades.

¿Realizáis algún tipo de actividades conjunta entre niños más grandes y más pequeños?
Si que lo hacemos a través del teatro, que realizamos los miércoles y los jueves intentamos trabajar eso, que sea un espacio de convivencia y participación heterogéneo, y con el huerto urbano también lo hacemos. Y a parte, las actividades que hacemos abiertas en las que participan todos los usuarios.

También realizáis meriendas para niños con riesgo de exclusión, ¿Cómo funciona?
Hace ya tres años aproximadamente, detectamos que había algunos niños que no traían merienda, o que se fijaban mucho en la de los compañeros, y vimos que había una necesidad de algunos niños que pasaban hambre. Entonces presentamos un proyecto a través de la asociación de voluntarios de La Caixa, explicando que nos gustaría dar una merienda sana e igual para todos, y les pareció bien la propuesta y nos la subvencionan ellos. Con ello le damos a todos los niños del centro, independientemente que esté becado o no, una merienda proporcionada por la Obra Social la Caixa.

¿Qué otras ayudas recibís por parte de entidades o fundaciones?
Llevamos un par de años con un convenio con ecopark, a través de la fundación Pere Tarrés, y también desde el tercer año el festival beach, también recibimos 20 céntimos por cada entrada que se vende.

¿Tenéis proyectos de crecimiento en mente?
Sí, no nos gusta estancarnos, nos gusta crecer y ver las necesidades que pueda tener el barrio, intentar acercarnos. Se pueden hacer muchas cosas, pero los recursos son los que tenemos. Nos gustaría crecer aún más como Centre Obert, y estamos intentando que Barnabitas 3, si es posible con la ayuda del ayuntamiento y de la federación intentar homologar aquel espacio como este, que es un espacio homologado como Centre Obert a través de la Generalitat. Eso nos ayudaría a mantener como mínimo los profesionales que tenemos y sobretodo para darle una mejor calidad de servicio a los niños. Están mirando cuánto podría ser el coste real de hacer las reformas, y las próximas semanas sabremos de cuánto estamos hablando, que calculamos entre 18.000 y 30.000 euros, y a ver si no para el 2017, cara el 2018 intentar realizarlo.

¿Por parte de la administración os encontráis siempre con facilidades?
El único problema que existe, es el tema de la utilización de algún espacio público, en este caso el Casal de Cultura. Siempre hay más peros, más problemas, hay que presentar mil cosas… Y yo prefiero como entidad un espacio único. Ahora lo tenemos todo descentralizado, aquí hay una sala polivalente, en el otro local también… A mi me gustaría tener un espacio como el Casal de Cultura, que todos los niños pudieran entrar, que fueran a su aula con diferentes edades, luego ir a una sala de teatro para hacer actividades conjuntas… eso sería el sueño.

¿Qué proyecto te gusta especialmente o estás más orgulloso?
El centro abierto. Porque se trabaja con diferentes colectivos. Y muchas veces las madres piensan que es como una guardería, deja el niño a las cuatro y media, lo viene a buscar a las siete y media, pero dentro se hace un trabajo pedagógico importante del niño, un acompañamiento a través de los educadores, inculcando los valores del respeto, la responsabilidad, la merienda como hábito saludable, la higiene… luego se hace refuerzo académico… y ver como en un espacio de muy poco tiempo la evolución tan importante que ha tenido el niño, porque muchos de ellos, si no estuvieran aquí estarían en la calle.

Desde sus inicios, habrá cambiado mucho la tipología de niños que acuden, también por el cambio de los habitantes de Sant Adrià, ¿os encontráis con cambios o atenciones por cuestiones de costumbres?
Nosotros respetamos la diversidad cultural y aquí está el tema del halal. Intentamos que las meriendas sean con queso, atún u otro tipo de embutidos distintos y que sean halal. Y nos hemos adaptado porque a nosotros lo que nos preocupa es el niño y que cuando venga aquí pueda comer con tranquilidad.

¿Y del mismo modo, también existen padres que inicialmente puedan tener un recelo con lo que se realice en la asociación y con el tiempo sirve para que esos mismos padres conozcan otros padres y sirva de herramienta de integración de los mayores?
Sí, uno de los aspectos que trabajamos es por la integración de estas familias con el día a día a nivel asociativo. Queremos que se impliquen el proyecto al igual que sus hijos, hacemos por la mañana clases de alfabetización y de castellano, trabajamos en las fiestas abiertas, para que ellos puedan hacer también talleres conjuntamente y vean sus culturas…

¿Y este enriquecimiento también es recíproco? ¿También sirve para que padres de aquí puedan romper con tópicos?
Nosotros siempre apostamos también y cada año realizamos una actividad abierta en la cual se puedan expresar y cada uno traer o hacer alguna actividad. Por ejemplo el ritual del té, las pastas típicas, la henna…

¿Cómo te imaginas la asociación dentro de aquí cinco o diez años?
A mi me gustaría de aquí a cinco años para la asociación que ningún niño, como está pasando ahora, esté en lista de espera. Que ningún niño no tenga una oportunidad para participar en una de las actividades o servicios que realizamos. Considero que la edad de infancia, a nivel político se ha de apostar fuertemente, porque la mejor inversión en el tema político es la infancia. Todo lo que hacemos en infancia, luego al final nos costará más barato que si nos dedicamos en la juventud. Y potenciar espacios alternativos para el tema de la infancia, porque en el barrio de Sant Joan Baptista, a parte de nosotros, no hay ninguna entidad que realice servicio diario.

¿Piensas que la sociedad de Sant Adrià es activa y está implicada en el asociacionismo?
Yo soy una persona que siempre he apostado por el asociacionismo, sobretodo el infantil y juvenil en que me he movido prácticamente toda la vida. Pero si es cierto que a nivel de asociacionismo falla una comunicación entre las diversas entidades, pero también, el fallo muy grave también es a nivel municipal, a nivel de la administración. No puede ser que nosotros estemos en infancia y juventud y la última reunión que habré hecho yo con el ayuntamiento puede remontarse a más de seis años. Considero que la administración también tiene que reunir a las entidades por ámbito, sentarse, ver qué inquietudes tienen, que podemos trabajar…

Comments are closed.